Estiman que 2014 será otro año complicado para los negocios inmobiliarios

construccion-1

Empresarios del sector vislumbran 12 meses ‘difíciles’ por el retraso de los salarios; la falta de acceso al crédito hipotecario; el esquema impositivo y el freno a las importaciones.

El análisis de lo ocurrido en 2013 arroja, según representantes del sector convocados por El Cronista y Apertura para participar de los Seminarios de la Expo Economía, Finanzas e Inversiones, un panorama de retracción, aunque no devastador.
Se trata de una conclusión en la que coincidieron Gustavo Araujo, CEO de FSA Group, desarrollador de hoteles, oficinas y vivienda; Sebastián Sosa, presidente de Remax Argentina, focalizado en la venta de inmuebles usados; y Gonzalo Monarca, presidente de Grupo Monarca, desarrollador residencial.
En este sentido, Sosa aseguró que si bien el mercado está pasando un mal momento, “por distintos motivos, nuestro 2013 fue bueno”. Buscó desterrar la idea de que “hoy no se vende nada”, y aseguró que, si bien la demanda cayó, “el 85% de lo que vendemos es usado y Remax creció 90%”.
Por su parte, Monarca indicó que, en su caso, el año pasado “fue bueno al igual que está siendo el primer trimestre de 2014”, aunque, como sus colegas, admitió tener que “salir a buscar oportunidades en un mercado que se recortó con fuerza”. Y como problema principal identificó a la falta de financiación para la compra.
“Es un gran déficit del país no tener créditos hipotecarios disponibles”, dijo Araujo, quien explicó que Brasil tiene disponibles para estas líneas cerca de 4% de su PBI, guarismo que asciende al 16% en Chile y que en la Argentina es de sólo 1%.
Para Monarca, la falta de crédito “hace que el metro cuadrado sea caro”. Sosa coincidió con su colega y agregó que “el precio es atractivo para el inversor extranjero, pero para la persona que vive en el país se vuelve inaccesible”.
Como buen desarrollador, la visión de Araujo fue diferente. Sostuvo que el valor del metro cuadrado no está caro si se compara a Buenos Aires con ciudades con problemáticas similares, como Asunción, Santiago, San Pablo y Lima. Destacó que el cálculo debería hacerse sobre el precio del llamado ‘dólar tarjeta’ en lugar de usar el tipo de cambio oficial.
Con relación a la suba de costos, Monarca indicó que los materiales aumentaron 4,4% en enero y algo menos en febrero, y que se estabilizaron por el estancamiento de la demanda. “Ahora los precios quedaron estables pero altos”, indicó y agregó que la inflación le preocupa “porque el éxito de la empresa ‘es vender financiado y ahora la tasa es variable”, ajustada por el índice que publica la Cámara Argentina de la Construcción. Según Araujo, la inflación genera otro problema: que los salarios se resienten y esto complica la tasa de cobrabilidad de los préstamos. En cuanto a las trabas para importar, sostuvieron que impactaron en los desarrollos. Araujo explicó que la falta de insumos importados se notó en oficinas y hotelería, y también en desarrollos domiciliarios. “Creció la demanda de productos que no entraban del exterior y eso generó demoras en las entregas”, indicó. Admitió también que sustituyen importaciones, aunque reconoció que “las calidades de las entregas no siempre son parejas y hay que hacer más control”.

 

Fuente: Cronista.com

¡Sé parte de GoPlaceIt, es gratis!

¿Qué estás esperando?

Entrar ahora